Pues casi me alegro de que Unreal no fuera tampoco una maravilla, me alivia la pena de no haberlo jugado jaja
Y mi ciclo creo que está bien terminarlo ya con Half Life (1998) de Valve, el juego que demostró que no hacía falta inventar mucho para hacer un gran juego. Técnicamente tenía la novedad de que ocurrían cosas (cinemáticas) integradas en el propia experiencia del juego, como gente haciendo cosas o hablando, accidentes o sucesos, etc, que hacían la experiencia más inmersiva. Ah, la lA era más avanzada. Pero por lo demás, simplemente era un juego hecho con mucho mimo, arte y buen gusto, te hacía ver que este FPS era especial...
Y espero que os haya gustado este pequeño-largo viaje de 32 FPS noventeros, como los 32 niveles del Quake 1 jaja, aunque aún queda alguna sorpresa...



